Héctor Melesio Cuén Ojeda La presencia de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) en la construcción, ejecución, seguimiento y eva...
Héctor Melesio Cuén Ojeda
El Banco Mundial adoptó acerca de ellas la definición ideada por una serie de líderes de centros de investigación como: “una amplia gama de organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro que están presentes en la vida pública, expresan los intereses y valores de sus miembros y de otros, según consideraciones éticas, culturales, políticas, científicas o filantrópicas”.
El término “organizaciones de la sociedad civil” abarca una gran variedad de instancias, tales como, entre otras, grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales, gremios sindicales, grupos indígenas, instituciones de caridad, asociaciones profesionales y fundaciones que se unen con determinados objetivos, sin fines lucrativos.
Estas han ganado influencia como actores importantes en materia de políticas públicas y en los esfuerzos del desarrollo, en la lucha por la conservación de la biodiversidad, el mejoramiento del medio ambiente, la equidad de género, la lucha contra la pobreza, la búsqueda de una mejor educación, entre infinidad de ámbitos de actuación. De donde su presencia adquiere una importancia relevante
Con la opinión de sus líderes plantean problemas, pero también alternativas de mejoramiento o de solución a estos. Son la voz de quienes no tienen voz en la sociedad y los gobiernos.
Las OSC también han ganado protagonismo como actores de la asistencia para el desarrollo mundial. La Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) informó que, desde 2006 a la fecha, éstas contribuyeron con aproximadamente 15 mil millones de dólares en asistencia internacional.
Aquí en México y en Sinaloa se han convertido en importantes canales de prestación de servicios sociales y de ejecución de otros programas para el desarrollo, como complemento de la acción gubernamental. Por lo que requieren ser comprendidas y apoyadas por las autoridades dada su importante labor de índole altruista, en beneficio sobre todo de los diversos sectores y grupos vulnerables como las personas con discapacidad, las víctimas de delitos, los de la tercera edad y los que se hallan en situación de pobreza extrema. También luchan por la transparencia y la rendición de cuentas.
Además, las OSC sirven para renovar nuestro papel como actores públicos en el fortalecimiento de la participación ciudadana para la construcción de políticas públicas humanas y democráticas en todos nuestros ámbitos de acción. De Ahí la gran relevancia que tienen éstas y de que sean reguladas para que se organicen y desarrollen de mejor manera, puesto que requieren además de una política pública social para promoverlas y apoyarlas, unificando sus esfuerzos y recursos, con los del gobierno estatal, los gobiernos municipales y del sector privado, tendiente a generar nuevas sinergias. Con ese enfoque, el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense (PAS), presentó esta semana ante el H. Congreso del Estado, una iniciativa con proyecto de decreto de Ley de Fortalecimiento a las Actividades Realizadas por las Organizaciones de la Sociedad Civil del Estado de Sinaloa, para el fomento de estas agrupaciones, con lineamientos y reglas claras y transparentes en el uso de recursos y fondos públicos, y evitar la asignación discrecional, excluyente y arbitraria en ello.
Pero también dicha iniciativa busca concentrar, regular, aplicar, dar seguimiento y evaluar los recursos financieros gubernamentales, sociales, privados y de otras fuentes, en torno a un fondo estatal y fondos municipales de coinversión, para que las OSC sean congruentes con lo que postulan y luchan cotidianamente en materia de transparencia y rendición de cuentas; respecto de lo cual, el PAS es un firme aliado de ellas y de todas sus acciones.
Lástima que ya se nos está agotando el espacio, únicamente nos queda campo para desearles a todos ustedes amigos lectores una excelente y productiva semana, en compañía de su apreciable familia.